WordPress mueve una gran parte de las webs del mundo, y precisamente por eso es un objetivo habitual de ataques. Una web WordPress sin mantenimiento es una web que, tarde o temprano, se rompe o se infecta. Esto es lo que incluye un buen mantenimiento.
Qué incluye el mantenimiento
- Actualizaciones del núcleo de WordPress, la plantilla y los plugins.
- Copias de seguridad periódicas (y comprobadas).
- Seguridad: cortafuegos, control de accesos y limpieza si hay problemas.
- Monitorización: que la web esté siempre online y rápida.
- Pequeños cambios de contenido cuando los necesitas.
Por qué importa tanto
- Seguridad: los plugins desactualizados son la puerta de entrada más común. Lo vemos en cómo proteger tu web.
- Compatibilidad: sin actualizar, algo acaba dejando de funcionar.
- Velocidad y SEO: una web mantenida rinde mejor en Google.
- Tranquilidad: si algo falla, hay copias y alguien que lo arregla.
El error más común
Pagar la web una vez y no volver a tocarla. Un año después, plugins obsoletos, avisos de “sitio no seguro” y riesgo de hackeo. El mantenimiento no es opcional.
Cuánto cuesta
Depende del tamaño y criticidad de la web. Lo vemos en cuánto cuesta el mantenimiento web. Con nuestra web por suscripción, el mantenimiento va incluido en la cuota, así no te llevas sustos.