Al pedir una página web te encontrarás con dos modelos muy distintos: el pago único de toda la vida y la web por suscripción. No hay uno mejor en abstracto; depende de tu situación. Vamos a las diferencias reales.
Comparativa rápida
| Web tradicional (pago único) | Web por suscripción | |
|---|---|---|
| Pago inicial | Alto (a veces +1.000 €) | Sin pago inicial |
| Cuota mensual | No (o solo hosting) | Sí, todo incluido |
| Mantenimiento | Aparte, se factura | Incluido |
| Dominio y hosting | Los gestionas tú | Incluidos |
| Propiedad de la web | Tuya | Servicio mientras estés suscrito |
| Ideal para | Proyectos grandes a medida | Autónomos y pymes |
Coste
La web tradicional concentra el gasto al principio y luego “solo” pagas hosting; pero cada cambio o mejora se factura aparte. La web por suscripción reparte el coste en una cuota mensual (desde 30 €/mes + IVA) que incluye el mantenimiento, sin sorpresas.
Propiedad y qué pasa si te vas
Aquí está la diferencia clave. En el pago único, la web es tuya. En la suscripción, mientras esté activa nosotros nos ocupamos de todo; si cancelas, la web deja de estar online, pero el dominio sigue siendo tuyo porque se registra a tu nombre desde el primer día.
Mantenimiento: el factor olvidado
Una web no es un cartel que se cuelga y ya está: necesita seguridad, actualizaciones y cambios. En el modelo tradicional eso corre de tu cuenta (o se paga por horas). En la web por suscripción va incluido, así tu web no envejece sola.
¿Cuál te conviene?
- Si quieres empezar sin arriesgar y despreocuparte, la suscripción.
- Si tienes un proyecto grande y específico, un desarrollo a medida.
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