Tener una web no acaba el día que se publica: hay que mantenerla. La pregunta es cuánto cuesta ese mantenimiento y qué debería incluir para que valga la pena.
Qué incluye (y qué deberías exigir)
Un buen mantenimiento web suele cubrir:
- Actualizaciones de software y plugins.
- Copias de seguridad periódicas.
- Seguridad y monitorización.
- Soporte y pequeños cambios de contenido.
Ojo: hay quien cobra “mantenimiento” y solo incluye el alojamiento. Pregunta siempre qué entra.
De qué depende el precio
- Tipo de web: no es lo mismo una web sencilla que una tienda online.
- Frecuencia de cambios que necesites.
- Nivel de soporte y tiempos de respuesta.
- Si incluye hosting o no.
Rangos orientativos
Como referencia de mercado, el mantenimiento suele ir de una cuota mensual básica (solo técnico) a cuotas mayores que incluyen cambios y soporte prioritario. Una tienda online cuesta más de mantener que una web informativa.
La opción todo incluido: la suscripción
En lugar de pagar la web y luego el mantenimiento aparte, la web por suscripción lo une todo: dominio, hosting y mantenimiento por una cuota mensual desde 30 €/mes + IVA. Sin sorpresas por cada cambio.
¿Tienes una web y no sabes si está bien mantenida? Cuéntanos y le echamos un vistazo. Y si te planteas rehacerla, mira las señales de que necesita un rediseño.