Puedes estar invirtiendo en marketing sin saber si te sale rentable. El coste de adquisición de cliente (CAC) es la métrica que te lo dice: cuánto te cuesta conseguir cada cliente nuevo. Es sencilla y te cambia la forma de decidir.
Qué es el CAC
Es el dinero que gastas en marketing y ventas dividido entre los clientes nuevos que consigues en ese periodo.
CAC = inversión total en captación ÷ nº de clientes nuevos
Un ejemplo claro
Si en un mes gastas 500 € en publicidad y consigues 10 clientes nuevos, tu CAC es de 50 € por cliente. A partir de ahí, la pregunta clave es: ¿cada cliente te deja más de 50 € de beneficio? Si sí, ganas; si no, pierdes.
Por qué es tan importante
- Te dice si tu marketing es rentable o solo gasto.
- Te permite comparar canales: quizá el SEO te trae clientes más baratos que la publicidad, o al revés.
- Ayuda a decidir cuánto invertir: enlaza con cuánto invertir en marketing digital.
El CAC no va solo: mira lo que vale un cliente
Un CAC de 50 € puede ser carísimo o baratísimo según lo que un cliente te deje a lo largo del tiempo. Si un cliente medio te compra durante años, pagar 50 € por captarlo es una ganga. Compara siempre el CAC con el valor de cada cliente.
Cómo bajar tu CAC
- Mejora la conversión de tu web: más clientes con el mismo tráfico (CRO).
- Trabaja el SEO: tráfico que no pagas por clic reduce el coste con el tiempo.
- Fideliza: es más barato que un cliente repita que captar uno nuevo.
- Afina la publicidad para no pagar por clics que no convierten.
En resumen
Medir el CAC te saca de las corazonadas y te dice qué funciona de verdad. Es el primer paso para invertir con cabeza. ¿Quieres que te ayudemos a medir y mejorar la rentabilidad de tu marketing? Hablemos.